Diseño 2018-10-17T11:42:41+00:00

DISEÑO

Modernidad, Expresión y

Talento Arquitectónico

“La arquitectura es un arte con razón de necesidad”. Javier Carvajal, Arquitecto.

Los fabricantes españoles ofrecen piezas de acabado de la cubierta inclinada con un diseño innovador, de una gran planeidad y con una amplia variedad cromática y de acabados, para adaptarse a la arquitectura contemporánea.

La amplia gama de piezas de acabado de la cubierta inclinada, y su propia versatilidad permite incluso fusionarse con la fachada del edificio, haciendo que sea posible diseñar obras con gran valor arquitectónico. El maestro de la arquitectura Javier Carvajal Ferrer definía a la cubierta como “LA QUINTA FACHADA”.

Tipologías de diseño y posibilidades volumétricas

Las cubiertas inclinadas permiten un amplio abanico de posibilidades: cubiertas inclinadas de mucha o poca pendiente, cubiertas abovedadas o incluso continuidad con la fachada vertical, con obras de un diseño actual.

Otra ventaja de la cubierta inclinada son sus posibilidades volumétricas a interior, alcanzando dobles y triples alturas, ofreciendo calidad espacial a exterior, así como ambientes de confort.

Posibilidad de crear superficie transitable al aire libre (terrazas)

En la cubierta inclinada, resulta muy estética y funcional la posibilidad de crear terrazas o superficies transitables al aire libre. Además, estos espacios se pueden integrar en la cubierta inclinada, tanto directamente, quedando más protegidas contra la acción meteorológica y ayudando al control de la luz, como combinando la cubierta inclinada con la plana de manera armónica.

Además, el diseño de terrazas en la cubierta, permite un mejor mantenimiento de ambas, dada su mayor accesibilidad.

Si en la normativa municipal de planeamiento se define como altura máxima del edificio la línea del alero, se pueden diseñar zonas transitables en el exterior (terrazas) y zonas con cubierta inclinada en las que se utilice el bajo-cubierta como espacio habitable, lo que se traduce en una mayor superficie habitable de la vivienda.

La integración apropiada de los sistemas de captación solar en la cubierta inclinada, permiten un máximo aprovechamiento de la misma, sin reducir espacios de terrazas o superficies transitables como ocurre en una cubierta plana.

Una mayor integración del panel solar y de otras instalaciones

La cubierta inclinada supone una excelente base sobre la que instalar paneles solares o módulos fotovoltaicos, que se encajan cómodamente, no siendo necesario el empleo de elementos de montaje complicados.

Así, este tipo de energías renovables ofrecen una mayor integración con los elementos arquitectónicos en las cubiertas inclinadas que en las planas.

En una cubierta inclinada los paneles solares o módulos fotovoltaicos deben colocarse integrados en la cubierta, adoptando la inclinación y orientación de la misma, puesto que según la tabla 2.4 del DB HE Sección 4, las pérdidas que se producen por alejarse del óptimo (orientación sur y 40º de inclinación) son mínimas.

De esta forma la instalación de paneles solares o módulos fotovoltaicos en la cubierta inclinada es mucho mejor que en la cubierta plana, en la que hay un impacto visual y arquitectónico negativo, los paneles están sometidos a elevadas cargas de viento, supone un peso adicional por la carga antivuelco, se producen pérdidas energéticas por ventilación e implica un sobrecoste de la estructura.

Además, según el DB HE las energías renovables de la vivienda pueden conseguirse además de con paneles solares o módulos fotovoltaicos, con otras fuentes, como aerotermia, biomasa, geotermia.

La ventaja de la aerotermia es que además de ser considerada una energía renovable permite sustituir a las calderas de gas, ya que el consumo de energía para calentar la vivienda por suelo radiante es mucho menor por aerotermia que por caldera de gas.

La aerotermia es como un aire acondicionado con ciclo inverso por bomba de calor, en el que la mayor parte de la energía procede del calor del aire. La instalación es similar a la del aire acondicionado, a través de máquinas individuales por vivienda que necesitan un espacio libre entre máquinas.

Los equipos de aerotermia normalmente se colocan en el garaje o el jardín en el caso de vivienda unifamiliar, y en tendederos o en la cubierta en el caso de vivienda en bloque.