Mantenimiento y durabilidad 2018-10-17T13:17:10+00:00

MANTENIMIENTO Y DURABILIDAD

Menos patologías

                El 14% de las patologías proceden de las cubiertas

                De ellas el 70 % corresponde a cubiertas planas

Según el Análisis Estadístico Nacional sobre patologías en la edificación de la Fundación MUSAAT de septiembre de 2013, de los 5.666 expedientes analizados el 14,14% provienen de las cubiertas, que se sitúa en el tercer puesto del ranking de zonas con problemas en la edificación, por detrás de los cerramientos (20,79%) y de las instalaciones (15,07%).

Del total de patologías en cubierta, el 9,71% se corresponde con patologías en las cubiertas planas y el 4,43% en las cubiertas inclinadas. Esto implica que las patologías en las cubiertas planas representan el 69% frente al 31% de las cubiertas inclinadas, poniendo de manifiesto que las cubiertas inclinadas tienen mejor comportamiento y prestaciones técnicas que las planas.

Duración y mantenimiento

Según el Análisis Estadístico Nacional sobre patologías en la edificación de la Fundación MUSAAT de septiembre de 2013, más del 75 % de las patologías que se producen en las cubiertas se deben a humedades generalizadas por filtración o a filtraciones puntuales.

En las cubiertas planas, es habitual el estancamiento de agua por la obturación de sumideros y sistemas de drenaje y de evacuación de aguas, por crecimiento de vegetación, etc., y las filtraciones puntuales de agua debido al deterioro de las láminas impermeables, por acciones climatológicas, por despegue de solapes o encuentros con elementos verticales, o por el crecimiento de vegetación que puede llegar a perforar dichas láminas.

Gráfico estanqueidad agua cubierta
Gráfico estanqueidad agua cubierta (2)

Según el libro “Cómo funciona un edificio, principios elementales” de Edward Allen, un tejado sin desnivel formado por una membrana de una sola pieza constituyen un sistema menos fiable, dado su rápido envejecimiento. Mientras que la cubierta inclinada garantiza un flujo rápido de agua, asegurando un drenaje y evacuación inmediata y evitando que se produzca estancamiento de agua, incluso en caso de fuertes lluvias.

La cubierta inclinada permite emplear sistemas de drenaje del agua de lluvia por el exterior del edificio, por lo que la recogida de agua es simple y segura.

Por tanto, en la cubierta inclinada, al no necesitar sistemas de recogida del agua en el interior del edificio, se evitan los problemas que pueden provocar estos sistemas, si se bloquean o atascan, en cuyo caso podrían provocar daños considerables.

En las cubiertas inclinadas la lámina impermeable, cuando se utiliza, no se ve dañada por la aparición de vegetación o raíces y el aislante no se deteriora debido al sobrecalentamiento, como ocurre en las cubiertas planas.

Así, el mantenimiento de las cubiertas inclinadas es mínimo, nada comparable con el de las cubiertas planas, que requieren una alta inversión en mantenimiento, para conseguir la misma impermeabilización.

Además, las cubiertas inclinadas con piezas de acabado de teja son una solución perfecta para impermeabilizar a largo plazo, por su gran resistencia a la humedad y al crecimiento de vegetación o raíces.

Pero además de la inclinación, la facilidad de evacuación del agua en una cubierta tiene también relación con la fricción existente entre el fluido y el material de cubrición. En el caso particular de la teja este parámetro resulta muy reducido debido, por una parte, a su escasa rugosidad y, por otra, a su baja absorción, lo que elimina prácticamente las posibilidades de filtración y de estancamiento del agua en la superficie.

Larga vida útil

Una cubierta inclinada bien diseñada durará toda la vida. Esta larga vida útil se traduce en un ahorro económico para el propietario de la vivienda, que no se verá obligado a pagar periódicamente por el mantenimiento de la cubierta con el paso de los años.

La cubierta inclinada es duradera y fácil de mantener, presentando en este aspecto una gran ventaja frente a la cubierta plana.

Las operaciones de mantenimiento que deben realizarse en una cubierta aparecen recogidas en el DB HS1 del CTE y son las siguientes:

Tipo de cubierta Operaciones de mantenimiento en una cubierta Periodicidad
Cubierta plana Limpieza de elementos de desagüe y comprobación de su funcionamiento 1 año
Cubierta plana Recolocación de la grava 1 año
Cubierta inclinada Comprobación y conservación de la protección o tejado 3 años
Cubierta inclinada Comprobación y conservación de los puntos singulares 3 años

Como queda patente en la tabla anterior, las operaciones de mantenimiento que requiere la cubierta inclinada son mucho menores que en el caso de la cubierta plana.

En la cubierta inclinada la limpieza de los elementos de desagüe es muy fácil al ser el drenaje externo y se realiza únicamente con agua a baja presión, de forma sencilla y económica.

En relación a la comprobación y conservación del tejado y de los puntos singulares, en la cubierta inclinada los defectos se identifican fácilmente y la sustitución de los elementos es fácil de llevar a cabo.

En el caso de que alguna pieza de acabado como la teja esté dañada de forma puntual, la sustitución de la misma es muy simple.

Menores costes de mantenimiento

Según las conclusiones del estudio “Pitched roof life cycle analysis. Economic and environmental advantages. Case studies: Detached house and terraced house” de la Tech University de Vienna que se muestran en la gráfica siguiente, las viviendas con cubierta inclinada tienen un coste inferior en el proceso de construcción, pero donde claramente tienen un menor coste es analizando todo el ciclo de vida de la cubierta (50 años), donde los costes de la cubierta inclinada son inferiores al 50% de los de la cubierta plana, en gran parte debido al bajo mantenimiento y a la larga durabilidad de los productos empleados en las cubiertas inclinadas.