Cómo aislar eficazmente la cubierta de tu vivienda

Cómo aislar eficazmente la cubierta de tu vivienda

2020-12-18T13:10:22+01:00 18 diciembre 2020|

Que levante la mano aquél al que le guste pagar más en la factura de la luz o que nunca se haya quedado boquiabierto contemplando la sorprendente aparición de una enorme mancha de humedad en su pared.

Problemas que pueden afectar a nuestra vida diaria, generando incomodidad e, incluso, problemas de salud –patologías respiratorias asociadas a la aparición de moho en el interior de la vivienda, como alergias o, incluso, asma–.

Aislar correctamente la cubierta es la solución a estos problemas. Mejorando el aislamiento térmico (y el acústico) lograremos ahorrar energía al reducir las pérdidas energéticas a través de  la misma –hasta un 30% de la energía se escapa por el tejado–, minimizaremos el impacto ambiental del edificio, consumiremos menos energía y reduciremos las emisiones de CO2, y lograremos mejorar el confort en el interior del inmueble.

¿Por el exterior o por el interior?

A la hora de aislar nuestra cubierta tenemos dos opciones, podemos hacerlo por el interior de la vivienda o por el exterior.

INTERIOR: En el primer caso, necesitarás introducir el aislamiento en el interior de un falso techo, reduciendo la altura libre y perdiendo en consecuencia algunos centímetros habitables. Sin embargo, este sistema te permitirá realizar la instalación del material aislante sin tener que retirar las tejas, suele ser más económico. Si vives en una comunidad de vecinos no tendrás que pedir permiso para hacer la obra, aunque padecerás las inevitables molestias ocasionadas por la obra en el interior de tu vivienda

EXTERIOR: Si tu elección es hacerlo por el exterior, te evitarás molestas obras dentro de la vivienda. Así no se alterará el día a día en el interior del inmueble. Además, se minimiza la posibilidad de que aparezcan puentes térmicos y la ejecución de la obra se realiza con relativa rapidez (entre 1 o 2 semanas, dependiendo del tamaño y el estado de la cubierta). Por otro lado, al aplicar el aislamiento por el exterior, también podemos aprovechar a reparar otros problemas existentes (tejas rotas, impermeabilización en mal estado…) mejorando el estado general de la misma

 

¿Qué tipo de material instalo?

En el mercado existen muchas soluciones para lograr el correcto aislamiento de la cubierta (tanto por el exterior como por el interior). Para elegir la correcta, debemos tener en cuenta qué problemas queremos solucionar, con cuánto espacio contamos y las características de la zona climática en la que está la vivienda. Además, si optas por instalar el aislamiento por el exterior no debes de olvidar que se recomienda colocarlo bajo la capa impermeabilizante de la cubierta, lo que ayuda a conseguir altos niveles de aislamiento y evita que el material se pueda ver dañado por la exposición al sol, la lluvia, el frío o la nieve (heladas).

Las soluciones más eficaces para aislar una cubierta son las siguientes:

Lana mineral: este material destaca por ser de origen totalmente natural y por asegurar una gran durabilidad. Dada la gran variedad de espesores, se pueden lograr niveles de aislamiento realmente notables, incluso cumplir con estándares tan ambiciosos como el Passivhaus.

La lana mineral, además, proporciona aislamiento acústico y ofrece una excelente protección ante el fuego. Es apta tanto para interior como para exterior.

Poliestireno expandido (EPS): se trata de un material plástico y rígido, obtenido por el moldeo de perlas de poliestireno expandible, de gran ligereza y que presenta una gran capacidad aislante térmica, tanto para el frío como el calor. Es muy resistente a los microorganismos, ya que no se pudre ni se enmohece. Funciona muy bien térmicamente y es muy frecuente encontrarlo como aislante térmico por el exterior las cubiertas.

Poliestireno extruido (XPS): se trata de una espuma rígida de material plástico que se obtiene por extrusión de una mezcla de poliestireno con otros aditivos. Es un material aislante de gran resistencia, durabilidad y excelente comportamiento ante el agua, que proporciona un eficaz aislamiento térmico. Su manipulación es sencilla y su instalación muy fácil. Es muy resistente a la compresión y ofrece elevados niveles de aislamiento térmico.

Poliuretano: se trata de una espuma rígida que se fabrica in situ por proyección gracias a la reacción de sus componentes químicos. La principal ventaja del poliuretano es que alcanza un alto nivel aislante térmico con un espesor mínimo, básico a la hora de ahorrar espacio. Su carácter impermeable y su forma de aplicación por proyección, facilita un perfecto sellado del soporte penetrando en todos los huecos. Además, también se pueden encontrar soluciones de paneles con aislamiento de poliuretano.

Para elegir el material adecuado es fundamental contar con el consejo de profesionales acreditados, que nos puedan orientar sobre la mejor opción a la hora de aislar nuestra cubierta. Además, la instalación de los mismos se debe realizar siguiendo siempre las indicaciones del fabricante, para lograr el resultado deseado.

Además de los materiales aislantes térmicos anteriores, existen en el mercado sistemas de paneles aislantes que se combinan con las placas onduladas, constituyendo un sistema completo de impermeabilización y aislamiento, que supone un ahorro de costes por su facilidad de montaje, ahorro en materiales y tiempos de ejecución.

 

Por otro lado, adicionalmente a la incorporación del aislamiento térmico en la cubierta, otras medidas, como la instalación de la teja con montaje en seco, mejora el comportamiento térmico de la cubierta gracias a la microventilación que se genera entre la cobertura de teja y el soporte.

El aislamiento térmico no sólo nos proporcionará confort, también nos ayudará a reducir la factura energética y minimizar nuestro impacto ambiental.