Confort y habitabilidad 2019-09-19T14:40:21+01:00

CONFORT Y HABITABILIDAD

Confort interior

La cubierta inclinada aporta a los edificios calor en invierno y frescor en verano, más espacio habitable al menor coste y la posibilidad de que la luz inunde el bajo cubierta, creando espacios habitables, cálidos y luminosos. Además, las tejas cerámicas son productos 100 % naturales, saludables, ecológicos y reciclables, por lo que tienen un excelente comportamiento en cuanto a la calidad del aire interior y nulas emisiones nocivas.

La cubierta inclinada permite crear espacios bajo cubierta, que son una buena oportunidad para añadir áreas confortables en la vivienda, que producen bienestar y comodidades a los usuarios.

La luz del día y la ventilación son condiciones previas para garantizar un óptimo confort interior y el mínimo consumo de energía. Varios estudios documentan que la luz del día tiene un efecto positivo, entre otras cosas, en la salud(1), la productividad y la capacidad de aprendizaje de los niños(2).

Además, el aire fresco a través de la ventilación natural es vital para la producción de un clima interior saludable, y para la reducción de las consecuencias de las emisiones tóxicas de dispositivos electrónicos, productos químicos, etc., minimizando el riesgo de alergias.

Al añadir ventanas a un espacio abuhardillado, la entrada de luz natural y ventilación pueden transformar el espacio en un hogar confortable y sano, ya que las ventanas para tejado proporcionan el doble de luz que las ventanas para fachadas(3).

El informe realizado por el BPIE (Buildings Perfomance Institute Europe) sobre calidad del aire, confort térmico y luz natural afirma que la mala calidad del mismo provocó alrededor de 99.000 muertes en Europa en el año 2013.

Este informe realiza un análisis de la normativa dentro del marco de la unión Europea, reclamando la inclusión de indicadores de la calidad de aire interior, de luz natural y el confort térmico en las certificaciones energéticas de los edificios.

  1. Fuente: “Daylight Design and Analysis” C.L. Robbins, Van Nostand Reinhold
  2. Fuente: “Daylighting and Human Performance”, L. Heschong, ASHRAE Journal, vol. 44, no. 6, pp. 65-67, 2002
  3. Fuente: ”Vinduesplaceringens betydning for dagslysforholdene i et rum”, Research Report from the Danish Building Research Institute, 2006

Luminosidad

Para una misma altura de edificio, la cubierta inclinada permite iluminar mucho más la calle que la cubierta plana.

Además, la cubierta inclinada es un colector natural de luz solar. Esto implica que, por un lado, instalando tragaluces será posible que la luz del sol inunde la zona bajo cubierta, creando espacios habitables cálidos y luminosos.

La luz natural y el aire fresco producen bienestar y buena salud. En las sociedades modernas pasamos hasta el 90% de nuestro tiempo en el interior y obviamente los edificios en los que trabajamos y vivimos tienen el potencial de mejorar o perjudicar nuestra salud y bienestar.

Para entender mejor el impacto del aire interior en nuestra salud, es necesario considerar la cantidad de aire que respiramos por día. Una persona consume 2 kg de comida y agua por día como media, mientras que respira 15 kg por día(1).

Una buena calidad de aire interior contribuye a prevenir enfermedades como el asma y las alergias, especialmente entre los niños. También contribuye a aumentar en un 15% las habilidades de aprendizaje de los niños(2).

Un clima interior saludable es especialmente importante en la habitación de los niños, ya que jugando y durmiendo se aumentan los niveles de CO2 por lo que la ventilación es un factor muy importante.

La luz natural también es un componente crucial. Una buena iluminación en el trabajo aumenta la productividad y la concentración entre los niños, así como en los adultos. Además, la luz natural tiene un impacto positivo en el estado de ánimo y en el bienestar(3).

Altos niveles de luz durante el día y oscuridad durante la noche mejoran el ritmo circadiano que a su vez mejora la calidad del sueño(4).

  1. Fuente 1: C. Nilsson, Air, Swegon Air Academy, 2008
  2. Fuente 2:“Indoor Environment and Learning in Schools”, International Centre for Indoor Environment and Energy (ICIEE), Technical University of Denmark, 2013
  3. Fuente 3: “Daylighting and Human Performance”, L. Heschong, ASHRAE Journal, vol. 44, no. 6, pp. 65-67, 2002
  4. Fuente 4: The Physiological and Psychological Effects of Windows, Daylight, and View at Home: Review and Research Agenda (2012), J. A. Veitch & D. Galasiu, NRC-IRC Research Report RR-325, National Research Council of Canada Institute for Research in Construction, ON, Canada, Chilcott and Shapiro, 1996. Schweiter et al, 1992.

Aislamiento térmico

La cubierta inclinada protege la fachada del edificio de la radiación solar y de la lluvia. Además, la cubierta inclinada mejora significativamente el comportamiento térmico de los edificios gracias a la ventilación natural bajo las tejas, que en verano evita el sobrecalentamiento y en invierno mantiene el calor interior, garantizando el máximo confort en el hogar.

Así, el buen comportamiento térmico que no sólo se traduce en ahorro energético sino en confort y habitabilidad.

Espacio y ahorro

La cubierta inclinada permite crear un espacio habitable bajo cubierta. La apertura de la buhardilla es una oportunidad para crear un espacio adicional de una manera más económica que construir una planta o realizar una ampliación de la vivienda, a menor coste que utilizando una cubierta plana.

Si en la normativa municipal de planeamiento se define como altura máxima del edificio la línea del alero, la cubierta inclinada permite la utilización del bajo-cubierta como espacio habitable, lo que se traduce en una mayor superficie habitable de la vivienda.

 

Utilización bajo-cubierta como espacio habitable